A las ocho y media, Nicolás y Ximena llevaron a los niños al jardín de infantes. Nicolás esperó a que Leo llegara y lo llevó a una sala de reuniones.
Nicolás sacó su computadora portátil de su mochila y le preguntó a Leo:
—Leo, ¿trajiste tu computadora?
Leo asintió y sacó su propia computadora.
—Sí, la tengo.
Nicolás se sentó en una silla y dijo:
—Vas a invadir las cámaras de seguridad, yo me encargaré de descifrar la clave de seguridad de su empresa.
Leo respondió:
—Entendido.
Después de es