Liliana solo pudo contar brevemente lo sucedido.
Paula escuchó con el corazón en la boca:
—¿Atraparon a ese tipo?
—Sí, sí, lo atraparon —Liliana le pasó a Luciana a Paula—. No te preocupes, prima, Luciana está bien. Yo no voy a entrar, me voy a casa a cambiarme.
Wilmer la iba a buscar pronto y no podía andar por ahí con el vestido de gala.
—Está bien, entonces no te acompaño —dijo Paula—. Ve con cuidado.
—¡Claro!
Liliana subió al auto y bajó la ventanilla para despedirse de Paula y Luciana.
Apen