Andrés llevó a Leo de regreso a Valleluz. En el camino, Andrés le preguntó a Leo:
—Leo, ¿te sientes resentido con tu tío por no permitirte quedarte?
Leo respondió dócilmente:
—No, no lo hago. Estoy muy agradecido por poder reunirme con mamá.
Él no quería causar problemas a su madre de ninguna manera, y quedarse en Valleluz le permitiría vigilar las acciones de su padre. Haría todo lo posible para cumplir los deseos de su madre. Lo que ella decía iba, sin importar qué.
Andrés guardó silencio