Ximena se sintió aliviada y respiró hondo. Con Kerri a su lado, se sentía mucho más tranquila. Durante las próximas dos horas, Ximena se apresuró a buscar información sobre las fábricas de ropa que estaban a la venta. Confirmó reuniones con tres de ellas y luego se dirigió a la guardería para recoger a sus hijos.
Quince minutos después, Ximena llegó a la puerta de la guardería, un poco temprano ya que faltaban diez minutos para la hora de la salida. Mientras se bajaba del coche, vio a Manuela a