Fabián...
Nicolás frunció ligeramente el ceño. El nombre le sonaba familiar.
—¿No lo recuerdas?— dijo Mateo. —Es aquel compañero de clase que Liliana conoció cuando era pequeña.
Con ese recordatorio, Nicolás lo recordó. —Ya sé. ¿Y qué pasa con él?
Mateo: —El problema tiene que ver con esa persona. Es por esto que mamá siempre suspira por los asuntos de Liliana.
Nicolás lo miró. —Ve al grano.
Mateo asintió. —Sí, sí. Resulta que Fabián desapareció repentinamente y dejó de contactar a Liliana. Ella