——Mateo,— pronunció Alejandro. —¿Sabes qué significa ese nombre? Es 'regalo de Dios', algo muy especial.
—¡Vaya!— exclamó Liliana, sus ojos brillando con asombro y una pizca de envidia. —Eso suena mucho más bonito y significativo que nuestros nombres, ¿no crees?
Luego, entrecerrando los ojos con picardía, la niña se dirigió a su padre en tono de broma:
—¿No será que estás mostrando un poquito de favoritismo con el nuevo bebé?
Alejandro no pudo evitar soltar una risa suave ante el comentario de