Liliana ladeó su cabecita.
—¿Qué cosa?
—¿No le prometiste algo a alguien que aún no has cumplido?—preguntó Zacarías sonriendo.
Liliana pensó cuidadosamente.
—¿Prometí hacer algo por alguien? No creo... Liliana aún no es tan grande, no me atrevería a prometer cosas así nomás.
—Piensa bien, ¿no le prometiste algo a alguien?—Zacarías se corrigió. —A un alma, no a una persona.
—¡¿Un alma?!
Liliana estaba aún más confundida. ¡¿Cuándo le había prometido algo a un alma?!
Zacarías le acarició la cabe