El auto avanzaba por el sinuoso camino montañoso cuando Simona, mirando la oscuridad a su alrededor, comentó:
—Xime, este camino ni siquiera tiene farolas. ¿No te parece aterrador?
Ximena rió suavemente:
—No es para tanto. Tenemos guardaespaldas en el auto. ¿Temes que algo salte de la nada?
Simona se frotó los brazos:
—No me gusta este ambiente. Aunque el aire es muy bueno, ¿quién querría venir de vacaciones a un lugar tan alto?
Ximena sacó unos snacks que había preparado para los niños y se l