Ximena la miró sorprendida:
—¿Qué viste que te asombró tanto?
Simona le mostró el teléfono a Ximena:
—El señor Méndez me bombardeó con mensajes al no encontrarte. Más de veinte antes de llamar.
Ximena miró por un momento y luego soltó una risita:
—¿Así que no aguantó más y por eso llamó?
Simona arqueó una ceja:
—Parece que su relación va muy bien ahora.
—¡Sí!—, admitió Ximena abiertamente. —Recuperó la memoria.
—¡¿Él te lo dijo?!—preguntó Simona asombrada. —¿Cuándo pasó?
Ximena sonrió leveme