—No importa si podemos encontrar alguna noticia, ¡voy a regresar y hacer pública esta situación primero!
—¡Yo también me voy! Una mujer como esta en Reinovilla, incluso siguiendo al señor Méndez que acaba de regresar, seguramente causará un gran revuelo.
Los periodistas se apresuraron a salir de la puerta de la empresa.
Subieron en el ascensor y, al llegar al piso, las puertas se abrieron. Al ver la escena frente a él, Alejandro sintió una oleada de familiaridad en su corazón.
Bajo las miradas a