Zacarías frunció el ceño. —Cámbialo para el 6 de agosto. El día 9 no es auspicioso. El día de la inauguración debe ser lo más grandioso posible, con mucho ruido, mesas de ofrendas, carne y vino preparados. Los bocadillos y frutas restantes también son necesarios. Y lo más importante, el día antes de la inauguración, arrojen dinero en las afueras del centro comercial.
—Dinero... ¿arrojar dinero?— Dolores estaba confundida. —¿Qué quieres decir con arrojar dinero?
—Puedes entenderlo como dar regalo