CAPÍTULO 18
CORBIN
—Ayudarte, así que sube e indícame dónde debo estacionarlo.
Justo cuando va a protestar, su móvil suena. Mira la pantalla antes de contestar.
—Hola... sí, ya estamos aquí.
Se hace el silencio mientras la otra persona habla.
—No he podido contestar el teléfono fijo porque aún no estoy en el apartamento. Tuve un... contratiempo. Nada de qué preocuparse.
Camina de un lado a otro mientras se enrolla un mechón de su cabello en el dedo índice.
—Lo sé. Está bien. También te quiero.