Mundo ficciónIniciar sesiónGea
No puedo abrir los ojos, la cabeza me duele horrores, me siento muy pesada. Poco a poco me hago consciente de mí, aunque estoy adormilada, con la boca seca y con la saliva con mal sabor.
No recuerdo mucho lo que me ha pasado, no sé dónde estoy, mi última imagen es la de la sonrisa llena de ironía de Román Lynch…
¡Oh, Dios mío! ¿Qué ha hecho conmigo?, ¿dónde estoy?, ¿Por qué me ha secuestrado? Debo calmarme, me siento m
Mis queridas lectoras, gracias por su paciencia y por darle una oportunidad a esta historia. ya estamos casi en los capítulos finales. una abrazo grande desde Venezuela.







