— ¿Qué? ¡Eso es absurdo!
—Lo sé —dijo Valéria, bajando el tono de voz—. Pero fue demasiado lejos. Lo planeó todo al detalle. Las cabalgatas fueron organizadas para que tú la siguieras, la cabaña fue preparada como si fuera el lugar de los encuentros con Jorge. La nota… también era falsa. E incluso pagó a una de las empleadas para que le entregara tu broche a Fernando y le dijera dónde lo había encontrado.
Valeria se levantó alterada y caminó por la habitación
—Carlos se vio envuelto sin saber