A excepción de Fernando, toda la familia estaba reunida para cenar.
Esta vez, el ambiente parecía más distendido. No se respiraba el clima de hostilidad que solía cernirse sobre la mesa. Al contrario, Natália sintió que algo diferente estaba pasando, tal vez un raro instante de paz en aquella casa.
Carlos hablaba animadamente sobre el trabajo en la finca. Sin duda, se mostraba más comunicativo sin la sombra autoritaria de su primo.
La señora Catarina también estaba más distendida de lo habitual