La mañana siguiente no fue diferente.
Fernando no llegaría hasta el día siguiente, así que Mariana volvió a salir sola y Natália la siguió; antes de salir, tuvo el cuidado de decir que iba a reunirse con Carlos para ver el manejo del ganado. Solo así Januário se quedaba más tranquilo.
Mariana siguió el mismo camino que las otras dos veces que la había seguido y ella se quedó a lo lejos observando, pero no se veía ningún movimiento en la casa, salvo el humo de la chimenea.
La duda de si debía o