Mundo ficciónIniciar sesiónMinutos pasan, luego horas y sigo encogida bajo las mantas llorando en silencio y sintiendo culpa, la cuál poco a poco me come lentamente. Alguien abre la puerta y sé de antemano que es él, lo siento en mi pecho.
- Isabel...-
Susurra pero me escondo aún más en la cama.
- Mi pequeña rosa...-
Dice y un sollozo sale de mi destrozada garganta. Siento su caminar y la cama se hunde tras de mí, sient







