Epílogo. El legado del amor.
Stephanie Toussaint.
Tres años han pasado desde que el cielo de Nueva York se oscureció con la sangre y la traición. Tres años desde que el nombre de Vicenzo Toussaint se convirtió en un susurro de gratitud en mis labios y en una leyenda de sacrificio en el corazón de nuestra familia.
Hoy, el sol de la tarde baña los viñedos de nuestra villa en la Toscana. Este lugar, que una vez fue el refugio donde me escondí del mundo, se ha transformado en nuestro verdadero hogar. El aire huele a uvas madur