El hombre rubio, molesto por tener que disculparse en público, se sintió aún más incómodo al escuchar las críticas de Luna. Se irritó todavía más.—Céline, ¿quién te dijo que Esmeralda Bois era una farsante?
Luna se sorprendió; no esperaba esa pregunta. Luego, alzando la vista, se encontró con David. Se quedó de piedra. Aunque siempre había seguido las noticias sobre él, desde que fingió su muerte no lo había visto cara a cara. Ese encuentro inesperado la dejó sin palabras.
Cuando sus miradas s