Una Mirada Oculta Tras las Rejas.
Muy temprano en la mañana, en la mansión Ambani, Graciela ayudó a Yamir a prepararse para ir a la escuela. Le organizó el morral y lo llevó al comedor para que desayunara.
Después de unos minutos, María, la empleada, tomó a Yamir de la mano y lo acompañó hasta el automóvil, donde ya lo esperaba Raúl, el chófer de confianza de la familia.
Graciela se despidió de él desde la puerta principal. Le dio un beso en la cabeza y luego se agachó para abrazarlo con cariño.
—Adiós, cariño. Pórtate bien. Te