Capítulo 74: Indicios De Una Verdad.
Después de la intensa velada en la mansión Ambani, al día siguiente, ya muy tarde en la mañana, la mansión Chevalier despertó con una calma aparente. Los amplios pasillos brillaban como siempre, y desde el comedor principal se escuchaba el suave tintinear de la vajilla, mientras los empleados se movían con la discreción habitual. Sin embargo, bajo esa rutina elegante y silenciosa, la tensión seguía flotando en el aire, como un perfume que se niega a desvanecerse.
Marcos se había despertado tard