Había ciertos momentos en la vida que podían verse en cámara legendaria como en una película, y para desgracia de Cesare, sucedió en el peor momento posible. El hombre daba vueltas por el salón bailando con una de sus queridas hermanas, cuando alguien percibió un olor a humo procedente de los establos. Rápidamente, un grupo de personas comenzó a moverse hacia el exterior de la mansión mientras murmuraban algo. Y Cesare no tardó en abandonar los brazos de la joven para averiguar qué ocurría en e