Aunque era muy tarde, no había nadie en la habitación en la que entró Cesare. ¿Dónde estaba Madson? No es que realmente tuviera derecho a regañarla teniendo en cuenta todo lo que le había hecho, pero ¿por qué no estaba una dama como ella en su cama en aquel momento?
Tenía el cuerpo lleno de la tensión, de la preocupación, pero la paranoia era lo que más le molestaba. Lo más terrible de todo era que no podía dejar de pensar que su mujer estaba recibiendo toda la atención que él no le había prest