Madson estaba hablando con alguien.
Madson Reese se puso una sudadera con capucha y volvió a salir a hurtadillas de casa. Podía incluso llamar a Cesare, como había prometido, pero ¿para qué? No tenía que demostrarle nada. No pensaba quedarse en aquella casa después de las vacaciones, aunque la granja de su padre se perdiera para siempre. ¿Por qué ayudar a un hombre al que nunca le había gustado? Amiro Reese no merecía tal sacrificio.
Mientras caminaba por el campo abierto, notó una sombra detrás de ella, y en el mismo momento sup