Mundo ficciónIniciar sesiónDepois de escolher ajudar sua melhor amiga, Gabriela se vê em uma situação inesperada. Sem relacionamento e papas na língua, ela coloca o importante ceo ao seus pés. Mas quem disse que o destino não trará desafios para ambos e consequências para os seus desejos.
Leer másEn la ciudad ruidosa y siempre brillante que nunca descansa, en una época en la que los rascacielos se alzaban altos, empezó la historia de Grace. Nació en el lugar donde los sueños y las desilusiones de Nueva York se encontraban, y su vida tomó un rumbo difícil desde que tenía tan solo tres años.
Era un día oscuro y lleno de problemas, como la tormenta que se acercaba en el horizonte de la vida de la pequeña Grace. Su pelo rubio estaba desordenado sobre sus hombros, recordando la melena que solía tener su madre. Sus ojos grises reflejaban la inocencia que pronto se vería envuelta en la soledad. Su madre, parecida en belleza, pero afectada por una decisión que no se podía cambiar, estaba frente a ella. Su padre, desesperado, intentaba retenerla en un último intento por mantener a la familia unida. Pero la madre, con ojos grises, quizás perdidos en un destino incierto, se fue sin remordimientos. La promesa de un futuro feliz se desvaneció con cada paso que daba, dejando a un padre determinado a cuidar de Grace en este nuevo y desafiante camino. En medio del caos de la ciudad, Grace escuchó las palabras de su padre, hablándole con la esperanza de que ella lo entendiera. «Ahora somos solo tú y yo», le susurró, sabiendo que esas palabras caían en el vacío de su comprensión infantil. En ese momento, se hizo la promesa de un futuro mejor, una promesa que la acompañaría en los años por venir.
Pero el tiempo, sin piedad, creó su propia historia. A los quince años, la vida de Grace se volvió un desafío difícil y lleno de sacrificios. Su padre, atrapado en el alcohol, dejó de ser la persona esperanzada que solía ser. En una escena triste, la joven Grace, con su pelo rubio y ojos grises, tuvo que enfrentar la realidad del abandono. Mientras ella se dirigía hacia la incertidumbre del trabajo, su padre, tumbado en la oscuridad, estaba rodeado de botellas, en silencio, en la escena monótona de un hogar roto.
Así empieza la historia de Grace, una historia de lucha en medio de tiempos difíciles, con luces y sombras en la inmensidad de Nueva York.
Años más tarde…
Grace volvió a su pequeño apartamento después de otro día agotador en la cocina. La familiaridad de los utensilios y los ingredientes era como un consuelo para su alma cansada. Durante muchos años, había seguido su camino como asistente de cocina, y cada plato que preparaba era una nueva lección en su aventura culinaria.
Sus manos, ahora hábiles en el arte de la cocina, se movían con gracia mientras recordaban las cicatrices de antiguas batallas. Las marcas de quemaduras y cortaduras contaban historias de su dedicación y perseverancia. A pesar de los desafíos, cocinar seguía siendo su bálsamo, el único refugio donde podía sumergirse en la creatividad de sus platillos. Sin embargo, la fatiga que llevaba consigo no se disipaba. El peso de las responsabilidades la acompañaba como una sombra persistente. Mientras se preparaba para enfrentar otra noche en la que debía equilibrar las demandas de su trabajo, su mente se desviaba hacia su padre.
La cerradura hizo un ruido al abrirse, mostrando el interior de su hogar desgastado. A lo lejos, se escuchaba la televisión de manera distante en la oscuridad. Caminó por la sala, donde su padre estaba en un estado de letargo, rodeado de botellas vacías. La realidad de su situación estaba presente en cada rincón de la habitación. La cocina se convirtió en su refugio momentáneo mientras preparaba una cena rápida. Los olores familiares llenaban el espacio, pero su mente estaba dividida entre la cocina y la preocupación por lo que vendría después. Mientras la sartén hacía ruido, sus pensamientos se perdían en el delicado equilibrio entre mantener su hogar y perseguir sus sueños académicos. El reflejo en el espejo mostraba la dualidad de su existencia. Aunque la cocina la ayudaba económicamente, también dejaba marcas en su apariencia. La belleza juvenil estaba opacada por ojeras y fatiga, y su reflejo, vestido con ropa gastada, contaba la historia de una lucha constante.
La noche se presentaba extensa frente a ella, llena de tareas y responsabilidades. Mientras entraba en la oscuridad de su hogar, Grace se preparaba para otra noche sin dormir, donde la cocina y los libros de estudio serían sus compañeros silenciosos en esta cansadora danza entre el deber y los sueños. La lámpara tenue iluminaba la habitación desgastada mientras Grace, con su laptop tan vieja como su propia vida, escribía con determinación. Las teclas, algunas faltantes o gastadas, apenas ofrecían resistencia bajo sus dedos ágiles, testigos mudos de innumerables noches de esfuerzo. Fue en las horas avanzadas de la madrugada cuando finalmente pudo concluir su trabajo. El cansancio la envolvía como un manto, y sus ojos, hinchados por las lágrimas contenidas, miraban fijamente la pantalla. La sensación de logro estaba eclipsada por la realidad que la esperaba fuera de su santuario de estudios. Un estruendo repentino rompió la tranquila quietud de la madrugada. Grace se levantó de golpe al escuchar a su padre tropezar con una botella de cerveza en la oscuridad.
— ¿Padre, estás bien? —Grace, preguntó mientras que maldijo su padre.
— ¡Grace! ¿Qué demonios está pasando aquí? —maldijo nuevamente al sentir dolor al pisar otra botella. La joven salió de su habitación, cansada, pero lista para enfrentar otra crisis familiar. La mirada de su padre, empañada por el alcohol, se cruzó con la suya.
— Necesitas dejar de beber, esto no puede seguir así. —La discusión se encendió, una danza de palabras llenas de dolor y desesperación.
— ¡Eres igual que tu madre! ¡Por tu culpa nos dejó! —El corazón de Grace se apretó ante las palabras hirientes. Las lágrimas finalmente brotaron mientras cerraba la puerta de su habitación tras de ella. La voz de su padre, aún enfadada, resonó desde el otro lado, desatando un torrente de insultos que cortaban como cuchillas afiladas. Con la espalda pegada a la puerta, Grace lloró en silencio, sintiendo el peso de la culpa y el dolor acumulado. La noche se convirtió en su prisión, un recordatorio constante de la lucha que enfrentaba cada día.
La mañana llegó de manera implacable, como un recordatorio de la realidad. Grace se despertó con los ojos enrojecidos y el corazón aún abrumado. Se vistió con la primera ropa que encontró y, con determinación en su rostro, se preparó para enfrentar otro día en la universidad. Dejó atrás la atmósfera pesada de su hogar, consciente de que las sombras de la noche anterior la seguirían como un eco persistente a lo largo del día.
Futura Sra. D'Lauren:Já estou de quatro meses e estou enorme.Minha barriga parece uma bola de futebol que contem quatro bebes.Hoje irei me casar com o imbecil do Daniel.Enquanto mariana me ajuda a colocar meu vestido, memorias de como nos conhecemos vem a mente e eu sorrio me lembrando do seu jeito babaca.- Não acredito que o idiota do meu chefe vai se casar com minha melhor amiga.- mariana diz.- para, querendo ou não você gosta dele, se não fosse isso não teria me enganado com o lance da lingerie. Ainda não esqueci.- digo para ela.- mas eu sim, esquece aquele troço por que essa que você esta usando dá de 10 a 0 naquela.- ela fala se referindo ao seu novo presente.- eu devia te matar, sabia disso né?- se não fosse por mim nem teria conhecido ele, merece um premio melhor do que ser chamada para ser madrinha ao lado de Henri.- ela fala e eu reviro os olhos.- só reclama, meu deus.- pronto, acabei.- ela diz e m
- oque?- digo assustado e ate me levanto da cadeira.- a senhora disse quatro? - Gaby pergunta.- isso mesmo, são quatro crianças.- ela diz e vejo que Gabriela me olha.- MAS QUE PORRA É ESSA QUE TU TEM NO MEIO DAS PERNAS!- Ela grita naquela pequena sala onde o som chicoteia.- ei a culpa não é só minha.- digo me defendendo.- NAO É SO SUA? PELO OQUE EU SEI ESSES FILHOS SÃO SEUS, PRIMEIRO ME DEU GEMEOS, GEMEOS PORRA, SABE O QUÃO É DIFICIL CUIDAR DE DUAS CRIANCAS? IMAGINA QUATRO SEU FILHO DA PUTA!- seus gritos estão tão altos que nem dá para ouvir a risada da medica.Acho isso pouco profissional, se me perguntarem.- Esta tudo bem aqui?- um medico entra na sala preocupado.- NAO ESTA NADA BEM, ESSE FILHO DA PUTA ME BOTOU QUATRO BEBES.- Ela fala e ouço uma risada escondida do médico que levanta as mãos em rendição e sai do quarto.- É melhor você se trocar Gabriela. Enquanto isso vou conversando com seu marido em minha sala.- a med
- tem certeza?- Daniel pergunta ao meu lado.- absoluta. Vou receitar mais algumas vitaminas para ela, mas como disse ela tem que começar o pré-natal.Daniel pega a receita e nos saímos da sala.As crianças vão conversando animada com Daniel.Eu apenas os acompanho enquanto penso em que momento eu engravidei.Em varias ocasiões, impossível saber qual delas.Daniel dirige mas não fala comigo, sei que ele esta tão surpreso quanto eu.Assim que chegamos na casa dele as crianças vão para o quarto e ficamos eu e Daniel na sala.- Amor, vamos conversar.- Daniel diz pegando em minha mão e me levando para a cozinha me colocando sentada na bancada.Ele pega um copo de suco na geladeira e me faz um sanduíche.- Então seremos pais de novo.- Daniel diz puxando assunto.- eu não entendo, eu deviria no mínimo desconfiar, mas eu não senti nada e uma gravidez nunca passou na minha cabeça.- digo.- Pensando bem você não menstruo
- eu pedi para você casar comigo Gabriela.- ele repeti oque eu já havia entendido.- Daniel, a gente acabou de se entender.- digo para ele.- ótimo, já perdemos muito tempo, vamos casar, comprar uma casa e viver os quatro. Quero meus filhos perto de mim e você dormindo ao meu lado o quanto antes.- ele diz me puxando para bem perto.- vamos conversar sobre isso uma outra hora, Daniel.- digo tentando fugir do assunto.- tudo bem, mas você e as crianças vão dormir lá em casa hoje.- de diz e eu o olho.Estaria muito afim de retrucar se não fosse esse pedido repentino.- tudo bem.- digo e ele sorri.- agora vamos buscar as crianças por que já deu para uma festa infantil.Saímos da minha casa e voltamos para a festa, todos os pais já havia ido embora com seus filhos, apenas estava Tina que prometeu cuidar das crianças para mim.- Obrigada Tina, você é um anjo.- digo para ela.- não foi nada, vou só chamar um taxi para eu e Matheus irmos
Uma maldita semana se passaram desde que a gente conversou.Hoje é aniversário dos meus filhos.Observo o endereço que Gaby me enviou, ele é de um salão para festas de crianças.Ela me disse que convidou as crianças do pré onde eles estudam, e ao ver os carros de luxos do lado de fora do salão são filhos de pessoas de alta classe.Dá para ver que Gabriela se importa com a educação das crianças.Demoro um momento ate achar uma vaga e entrar no salão.Procuro pelos meus filhos a todo momento ate que os encontro perto do pula-pula.Maria me vê e chama João para vir me abraçar, ou melhor dizendo, pular em mim.- papai, você veio.- João diz.- oque trouxe para a gente.Ele olha atentamente os embrulhos que eu carrego.- presente oras, tomem.- entrego para eles que saem correndo com os presentes nas mãos.Procuro por Gabriela no salão e demorou poucos segundos para encontrar ela conversando com um idiota.Dá para ver d
As crianças vão conversando no banco de trás enquanto eu dirijo para a empresa.Tenho que conversar com Gabriela para que eu possa registra-los.Assim que entro na garagem estaciono o carro na vaga da presidência e descemos.Em vez de pegar o elevador e ir direto para minha sala, subimos um lance de escadas e vamos para o hall de entrada.Quero mostrar tudo para as crianças.As recepcionistas me cumprimentam e olham curiosas para as crianças que estão saltitantes e fazendo perguntas a todo momento.- oque vendem papai?- Maria pergunta.- vendemos joias.- digo para ela.- tipo aqueles colares bonitinhos papai?- ela pergunta com os olhos brilhantes.Sorrio com a ideia de ela ser uma típica garota que ama joias.Pensando nisso, me lembro que tem uma correntinha em meu escritório com pingente de urso e algumas pedras de diamante. Não é nada chamativo, e é ate fofo.Acho que ficaria perfeito nessa pequena.- sim quer





Último capítulo