Mundo ficciónIniciar sesión—Diego... —murmuré sobrepasada por aquellas palabras. Estaba al límite de todo, necesitaba huir de él o caería rendida, lastimando y traicionando a una persona inocente. Así que decidí atacarlo, herirlo para que se alejara de mí y no nos sometiera a esa tortura—. Sabes hacerlo perfectamente. Fuiste tú quien me mostró cómo se puede estar con otra persona sin remordimiento alguno, sin pensar en lo que pudier







