Mundo ficciónIniciar sesiónAvelyne avanzaba por el corredor con una sonrisa de satisfacción todavía presente en sus labios. El eco de sus pasos resonaba contra las paredes de piedra, el pasillo estaba sorprendentemente vacío para esta hora.
No muy lejos. Una sombra se movió con sutileza y, antes de que pudiera reaccionar, una figura emergió de la nada.
Bastian.
La interceptó sin darle espacio para esquivar. Su mano se cerró alrededor de su muñeca con firmeza y la empujó suavemente contra la pared, bloqueando cualquier posibilidad de salida con su cuerpo.
—¿Te divertiste? —preguntó él, con voz tensa.
Sus ojos color avellana ardían de una manera que Avelyne no había visto antes. Pero aún así, ella lo miró sin dejarse intimidar.
—¿Qué es exactamente lo que te molesta? —replicó—. Solo estaba hablando.







