Mundo ficciónIniciar sesiónPor un rato, nada más importó. Solo esa sensación de ligereza y cercanía que los envolvía. Hasta que el hambre volvió a llamar.
—Quédate aquí —dijo Bastian—. Iré por unas brochetas.
Avelyne asintió y se apoyó en un poste de luz, observando cómo Bastian se perdía entre la multitud.
No pasaron ni cinco minutos, cuando aun brazo se cerró alrededor de su c







