Mundo ficciónIniciar sesiónAvelyne no había podido conciliar el sueño. Llevaba un buen rato dando vueltas en la cama, incapaz de encontrar una posición cómoda. La habitación se sentía demasiado silenciosa después del bullicio de la feria. Contra su pecho, tenía abrazada la chaqueta de Bastian, aún tibia con su aroma, impregnada de ese olor a madera y algo más que no sabía nombrar.
No era propio de ella hacer algo así. Y, sin emba







