Me desperté cerca de las nueve de la mañana debido a que alguien abrió la ventana de mi habitación y el sol impacto en mi rostro.
—Buenos días, princesa.
Lance un bostezo y al abrir los ojos me percaté de que Fernando está en el cuarto con una charola la cual está repleta de comida y contiene una rosa color blanco.
—Prepare tu desayuno favorito, despierta que es el inicio de mi día.
—¿Por qué no lo dejamos para mañana? —Lance un bostezo
—Tú definiste la fecha ahora te aguantas mi amor—Él deja un