Al despertarme lance varios bostezos y me aleje de los brazos de Diego, pero esté ejerció fuerza en mi cintura.
—No me gusta que te alejes de mi
Reí fuerte —Debo arreglarme y tú debes irte porque faltan dos horas para nuestra boda
—Amor
—Amor nada vete que las estilistas no tardan en llegar—Deje un beso en su mejilla y me levanté de la cama.
Él no tardo en levantarse y adentrarse en la ducha, está vez no creí necesario colocar las gotas en su jugo y por ello las dejé en mi bolso.
Cuando el tér