Me encuentro en la mansión y a pesar de que tiene apariencia de castillo yo siento como si estuviera en una prisión de máxima seguridad y mi carcelero es Diego.
Debo fingir todo el tiempo que estoy enamorada de él y eso me repugna.
—¿No venía Aarón? —Me pregunta Megan mientras jugamos a la comidita con sus muñecas
Negué con la cabeza —Aarón sé queda con su papá, pero muy pronto vendrá a jugar contigo.
—Diego dice que tendrán otro bebé y jugaré con él.
—Más adelante lo veremos nena.
—Yo te quiero