Dos días después, Davian habló con los suyos. Wyn no supo con quién exactamente, pero se notaba que él había movido algunas piezas para dejarla volver a casa.
Según él, ya no era una amenaza real. No tenía sentido seguir teniéndola encerrada. Decía que todo estaba bajo control gracias al rastreador que le había hecho tragar hacía días. Y aunque intentaba no pensar en eso, el recuerdo volvía solo, breve pero nítido. Dejándole una sensación tibia en los labios que intentaba ignorar.
Davian le h