El día poco a poco comenzaba a declinar, el reverendo invitó a Fred a ir por unas bebidas a la casa que justo estaba detrás de la iglesia, su esposa tenía un pay de limón, varias empanadas y panecillos para los asistentes, después del funeral acompañarían a la familia, esas horas criticas después del funeral eran difíciles, de hecho; Varios miembros del coro se quedarían esa noche con la familia.
-Nuestra comunidad es maravillosa, la gente es filial.
Caminaron por el jardín que atravesaba la pr