La gala parecía trascurrir con normalidad, y el ambiente parecía tranquilo, bebí de mi copa de champán mientras miraba la hora de mi reloj, y si le había pasado algo a Paul, me prometió que volvería. Ya había negociado con todos y cada uno de los alcaldes y no podía dejar de preocuparme por él, se veía tan nervioso.
—Linda velada… —sorprendida me giré reconociendo esa voz, Matt se acercó a la barandilla observando las vistas.
—Yo diría extraña. —Se giró hacia mí con curiosidad.
—No entiendo por