Soltó un fuerte gruñido que me hizo retroceder un paso atrás, me mantuve firme por el fuerte temple de Sefire que me impedía huir asustada, pero sabía perfectamente que no había manera de enfrentarnos a esta cosa, tenía que sacar a todos los civiles de aquí, miles de pensamientos me vinieron a la mente quedándome inerte en mi lugar.
—¡Ángela, te dará tiempo para que saques a todos de aquí!
—¿Qué? —al girarme un lobo negro gigante salto sobre mí, propinándole una fuerte mordida en el cuello aque