28.
28. Momentos intensos.
Desperté a las cinco y media, tomé una ducha y me vestí. Dylan no amaneció a mi lado. Salí y lo vi dormido bocabajo en el mueble de la sala. Habían otros cinco chicos durmiendo ahí, en los muebles e incluso en la alfombra, en la habitación de invitados vi a unas chicas acostadas.
Me agaché y llamé con cuidado a Dylan. Sabía que le dolería la cabeza y se sentiría mal.
-Mi niño, despierta. –Acaricié su cabello, me miró de reojo y quitó mi mano. - Hay que ir a la empresa.
-M