29.
29. El amor.
Llegué a casa ese viernes a las nueve de la noche después de haber dejado a Mary en la casa de mis padres. Estacioné y entré, vi a Dylan esperándome sentado en la sala. Apenas entré se puso de pie y se acercó a mí.
-¿Dónde se supone que estabas? No dormiste aquí, ¡me tenías de los nervios!
¡Pensé que te había sucedido algo malo!
-¿No y que estabas harto de mí? Te di espacio, ¿está mal eso?
-Sí está mal, no pasaste la noche aquí, ¿dónde dormiste?
No respondí, sabía que se pondría hi