40.
40. Todo amor tiene un final.
Miraba cada tanto mi reloj deseando que el tiempo avanzara más rápido, pero las manecillas parecían ir cada vez más lento, el mundo está en mi contra hoy. Tengo hambre, tengo sueño, parezco un acechador con ansiedad crónica por no haber visto a su víctima. Eran las cinco y treinta de la tarde, me la pasé con Kit todo el día, tanto que ya no quiero ver su rostro. El me agrada, pero sé que ya está harto también, estábamos reunidos con el señor Santiago y con su hijo,