21.
21. Resacas amargas
Tenía a un castaño adolorido y dormido en mi hombro, Kit estaba del otro lado y me enseñaba fotos obscenas en su teléfono y maya estaba adelante, nos miraba sonriente a Dylan y a mí. Íbamos de regreso en el taxi, me reuní con ellos afuera del hotel después de llamarlos. Maya pasó la noche con la desconocida y Kit no sé qué clase de porquerías hizo, porque me ha hablado de muchas personas y no logro, ni quiero entender.
-Te va a dar sífilis. –Sentencié y el me fulminó con la