20.
20. Una buena noche.
Entramos a un hotel que estaba cerca, nos dieron una habitación en el tercer piso y a la fuerza, arrastré a Dylan hasta la habitación, porque quería quedarse a dormir en el lobby y no lo iba a dejar. La habitación era muy grande. Era blanca y tenía una gran ventana en el fondo con cortinas verdes. Había una televisión, una pequeña nevera, una cama doble, muebles y un baño. Hacía un frío del demonio.
Lo ayudé a sentarse en la cama y le di una botella de agua que pedí abajo.