Elena
Vamos de regreso a Inglaterra, Luca había mandado su avión privado, éramos nosotros dos y la azafata que se comía a mi marido con los ojos, algo por lo que me enorgullezco es en mantener a raya mis emociones y esta idiota piensa que voy a hacerle una escena, pero a Luca no se le escapa nada.
- Aaaaa amore los celos te sientan bien - el muy idiota se reí de mí.
- No estoy celosa, no se dé donde sacas eso - veo por la ventana, si estoy celosa y nunca había sentido la necesidad de marcar alg