Mundo ficciónIniciar sesiónEl resto del día fue un día de mierda, en el que apenas pude concentrarme, y en el que, por supuesto no volví a ver a mi jefe por ninguna parte, no entendía dónde se había metido, y Babel tampoco tenía ni idea de dónde él estaba. Le dejé como tres mensajes en el contestador, todos sobre trabajo, por supuesto, pues sería un idiota si me rebajaba ante él en cualquier otro aspecto que no fuese el la







