Delilah regresó a su casa cargada de emociones encontradas, pero la principal era que no deseaba volver a ese lugar.
Al principio la idea de su hermana le pareció buena, pero no estaba preparada para lo que ella podría sentir llevándolo a cabo.
Era doloroso ver como no la reconocía, como la había mirado tan poco que con unos cuantos arreglos él no se percataba de nada.
Por más que intentó suavizar el tono de su voz, ¿acaso era tan diferente de cuando le hablaba fría o enfadada?
No dejaba de ser