Marco no sabía qué hacer con aquella mujer que lo miraba como si quisiera que se la llevara a una de las habitaciones.
No estaba de ánimos para eso y como bien le dijo a Maximiliano lo habría hecho gratis, pero por ayudarlo no por la compañía femenina.
La mujer se veía bonita, pero en aquel momento estaba bastante enfadado consigo mismo, con la esposa de su amigo y con esa hermana que se creía con el derecho de jugar con las personas.
Ni siquiera le había prestado demasiada atención.
A ver marc