Maximiliano vio marcharse a Delilah y no despegó su vista de ella hasta que salió del restaurante.
Sabía muy bien a dónde se dirigía porque había seguido a Marco desde que la fue a recoger a «su casa» y se llevó a «su mujer» a esa cita que él acababa de estropear.
Puede que le hubiera dado carta blanca a su amigo para que saliera con su esposa, pero las cosas habían cambiado y pensaba dejárselo muy claro.
Aunque sería en otro momento, porque no iba a darle la oportunidad de que se la llevara de