Marcos y Rodrigo estaban frente a frente como los enfrentamientos del viejo oeste , ninguno de los dos estaba dispuesto a dar su brazo a torcer estaban decididos a terminar con esta situación de una vez por todas.
Pero de repente un auto negro con los vidrios totalmente oscuros llegó al lugar sin ser invitado. Marcos pensó que se trataba de una trampa de Rodrigo. Y este último pensó que también se trataba de una jugada sucia de Marcos.
Pero los dos estaban equivocados no se trataba de ninguno d