Marcos se había llenado de orgullo y los celos no lo dejaban ver las cosas con claridad. Era tanto su rabia que no dejaba que Sofía se acercara a él para ayudarlo en su tratamiento como siempre lo había hecho.
Una mañana, Sofía llega a casa de Lucía para ver a Marcos. Le preocupaba mucho su salud y no quería que se descuidara con su tratamiento.
- Hola Marcos -dice Sofía parada en la puerta.
- ¿Qué haces aquí? -pregunta él muy serio.
- No fuiste a tu cita médica y quiero saber por qué -le dice