Punto de vista de Lucía:
Tenía que estar perfecta.
Fuera lo que fuera lo que había pasado esa noche, fuera el caos que hubieran causado los planes de Pedro, no podía dejar que Mateo ni Camila vieran ninguna grieta en mi fachada.
Volví al cuarto de invitados de Pedro y evalué los daños en el espejo.
El maquillaje corrido. El pelo hecho un desastre. Unos moratones tenues en los brazos de lo que fuera que había pasado en el almacén.
Nada que no pudiera arreglarse con los cosméticos adecuados y la