Punto de vista de Mateo:
El sonido de la voz rota de Valeria llamándome "papá" casi desmoronó el control de hierro que había tardado décadas en construir.
Los puños se me cerraron solos mientras miraba fijamente la entrada del almacén. Ese hilo fino brillaba como un filamento de plata en la penumbra. Un hilo de muerte.
Un solo paso hacia adelante y la bomba convertiría a mi mujer en nada más que un recuerdo y cenizas.
Pero dejarla no era una opción. Nunca lo sería.
—Giovanni —susurré al auricul